Se abre el telón y aparece la imagen de una mujer sentada frente a el espejo de un finísimo tocador y un hombre apoyado en un perchero dice:
- Estas ahí sentada, como siempre, desgastando tu imagen en ese espejo que no aguanta más…
Tirando el perchero al suelo y con gestos de ira, se vuelve a la mujer diciéndole:
- Estoy cansado de tu perfección, siempre bien peinada y maquillada y pensando en la moda de París… ¿sabes? Me gustaría poder levantarme algún día y encontrarte desaliñada… pero se que eso no va suceder…
Se dirige hacía la ventana de espalda a la mujer agregando:
- No se cómo puedes ser tan superficial, tantas joyas, ropa y maquillaje que acaban nuestro matrimonio.
La mira, se acerca y le dice al oído:
- No puedo creer que me hayas cambiado por esa imagen tan perfecta que posees, que ¿no sientes?, ¿acaso eso te hace más mujer que yo?
Intenta calmarse y abriendo la puerta dice:
- No te molestes en hablar, ya entendí que sólo soy el Ken de esta majestuosa Barbie.
La anterior diatriba es la más clara representación de lo que ocurre a las personas que se dejan llevar por el consumismo. A diario somos saturados por una cantidad de información suministrada a través de la publicidad, que nos induce a querer ser perfectos (o por lo menos parecerlo). Contrario a lo que muchos creen, el materialismo no solo es de mujeres, cada vez hay más metrosexuales inundando las calles, haciendo más productiva la industria cosmética y queriendo ser tan perfectos como lo puede llegar a ser una mujer.
Cada día aparecen diferentes formas para llegar a la tan anhelada meta, se invierten millones en la perfección y hasta peligra la vida… y cuando se logra el objetivo (ser plástico), ¿Qué pasa? Pues al mirar alrededor no se encuentra nada, porque en el camino a la perfección toda la gente alrededor se alejo, ya que lo más importante era el absurdo logro, y hasta se perdió la oportunidad de descubrir gente valiosa porque lo interesente era el aspecto .El único compañero es el espejo y al mirar el interior ¿adivina? Tampoco hay nada, la esencia se ha perdido y no tienes nada que brindar y puede que se presenten muchos affair, pero ninguno podrá llenar el vacío…solamente queda buscar entre las cenizas y renacer… pero porque esperar a llegar a este punto… BASTA DE PLÁSTICO!!! Con lo que eres por ti mism@ es suficiente para conquistar el mundo y para disfrutar de lo bello que te rodea… podemos cuidar nuestro aspecto físico y si es posible cambiar algo de ello, pero si nos enfrascamos en esto, nos perderemos la oportunidad de estar cada día más cerca de ser felices.
18 de febrero de 2008
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2 comentarios:
Totalmente de acuerdo.
me alegra que estes de acuerdo, eres una de las pocas personas que lo estan.
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